Chapter 63:
Cronicas de Rigel
—”Si de verdad él es mi hermano... ¿por qué ni siquiera puedo pensar en cómo uno...?
Es como si... simplemente no importara, es un familiar después de todo... no puedo decir que no importa...”
Kaede estaba sentada en su cama, con su habitación totalmente a oscuras. Recostaba su cuerpo en la gran ventana de su cuarto que dejaba ver la tormenta de nieve de Erithan.
Esa ventana la cerraba casi todo el tiempo, pero solo por esta noche necesitaba distraerse un poco.
—”¿Por qué...? ¿Por qué Mizuki me lo ocultó...? ¿Era necesario separarme de mi familia...? ¿De probablemente mi único familiar cercano...?”
Kaede desvió su mirada y apoyó rodillas y manos en su cama, observando sus sábanas.
—”No importa... n-no importa...”
—”Pero... si no importa...” Su voz se empezó a quebrar ligeramente.
—”...Si no importa, ¿por qué estoy llorando...?”
Las lágrimas caían ligeramente hacia las sábanas.
—”Es tonto... ¿por qué estoy llorando?” Su voz apenas salía entre sus llantos.
Golpeó su cara contra las sábanas, soltando un pequeño grito.
—”¿Por qué estoy llorando? No tiene sentido... Mizuki... Mizuki...”
—”¿Por qué me mentiste todos estos años...?”
En momentos como este, su mente le recordaba a él; esta vez, específicamente, esas palabras que él le dedicó hace un mes:
—”Pues... pensé que tú también pensarías algo parecido, ambos se parecen... además, aunque descubriste ello, ¿no piensas que no impor—”
Recordó las palabras de Shiro; instantáneamente, ella lo interrumpió esa vez, pero...
—”¿Y si él tiene razón?”
Kaede elevó la mirada, limpiándose las lágrimas; algo cansada, se levantó de la cama.
—”Shiro... tal vez tiene razón, debería no darle importancia... Calius es mi hermano, ¿pero eso importa? Mizuki... ella me mintió por toda mi vida... ¡¿pero eso importa?!”
Simplemente suspiró y abrió la puerta de su cuarto.
Como si lo hubieran preparado, otra puerta se abrió.
Pudo observarlo; él tenía una mirada tanto decidida como perdida, y se dirigía hacia el ascensor.
—”Shiro...” —murmuró viéndolo alejarse. Ni siquiera le puso atención, no le dijo hola, no le dio atención; solo... se fue al ascensor, y descendió.
Kaede no sabía qué hacer al ver a Shiro salir en media tormenta.
—”Él... debo decírselo, que tenía razón... eso no importa, solo importa que él y yo avanzaremos juntos...”
Kaede se acercó rápidamente al ascensor, esperando que este bajara para hacerlo subir nuevamente.
—”No me importa que seas débil, te haré fuerte...”
El ascensor bajó totalmente; Kaede presionó el botón para llamarlo.
—”Aunque seas tonto, no me molesta.”
El ascensor llegó a ella; al entrar, presionó el botón.
—”Aunque no seamos los más fuertes, podremos ser los más unidos.”
El ascensor descendió hasta abajo. No había nadie, pero él no podría estar lejos.
—”No me importa quién trate de detenernos, te protegeré y no dejaré que nos paren.”
Kaede salió del departamento 9; su mirada rápidamente fue hacia él. Shiro Mimosa caminaba lentamente.
—”Aunque caigamos, te enseñaré a siempre levantarte.”
Kaede se plantó decidida, alzó la voz.
—”¡Shiro!”
Kaede bajó la mirada, pero siguió hablando firmemente.
—”¡Tenías razón, no debí molestarme porque me dijeras la verdad!”
—”Yo... ¡No te apartes de mi lado, por favor! Yo... prometo qu—”
Cuando Kaede elevó la mirada para observarlo, Shiro empezó a correr en la tormenta.
—”Shiro...?”
Kaede dio un paso, ni uno más; lo observó alejarse rápidamente. ¿La ignoró...?
—”Shiro...”
Kaede simplemente apretó los puños, aguantando un sollozo.
—”Te lo diré más tarde, supongo...”
Sin más, regresó al interior del departamento 9.
Please sign in to leave a comment.