Chapter 70:
Cronicas de Rigel
Cada centímetro de su cuerpo se sentía de lo más raro al pasar por esa pared, y ella
seguía aferrando sus manos a sus hombros, de alguna forma, Shiro sentía que no
estaba perdido si Kira lo tomaba de esa forma.
Finalmente, tocó abruptamente el suelo real, Kira desplomó su mentón en su hombro
por la caída repentina, la posición no era incómoda, tenían la misma estatura.
—”no me decepciones, Mimosa” —murmuró Kira mientras se separaba de él.
Todos estaban reunidos en el suelo, observando el lugar a su modo.
Las paredes eran extensas y totalmente blancas con pilares dorados, y el suelo era
totalmente dorado, pero era al mismo tiempo oro falso.
—”¿por qué una mazmorra tendría oro falso...? Normalmente es real para hacer creer a
los invitados que hay riquezas...” —murmuró Kaya.
Yuzuki fue la primera en avanzar más de lo debido, cada paso era silencioso.
Kaya se posicionó a su lado, y Kira también.
—”es lógico... si algo pasa son las primeras en reaccionar” —murmuró Selina, avanzando
un poco en la retaguardia.
Shiro avanzó, era el último, no le molestaba ya que podía observar con tranquilidad.
Calius observaba de manera muy paciente su alrededor, como si tratara de confirmar
algo.
Selina lo notó, se acercó a él.
—”¿qué haces?” —murmuró observándole.
—”pues... trato de confirmar algo, he leído libros sobre mazmorras en mis estudios,
pero este tipo...”
[...]
En la parte delantera, por fin todo empezó.
Desde las paredes, empezaron a salir raíces negras totalmente sombrías y físicas, se
deslizaban como látigos a una velocidad indescifrable.
Sorpresivamente, no querían atacar, más bien, chocaban entre sí con entusiasmo.
—”¿qué es esta broma...?” —murmuró Kira.
Kaya reaccionó al instante.
—”¡tratan de separarn-!”
Kaya fue golpeada fuertemente por una de las raíces.
Shiro trataba de moverse entre las raíces, moviéndose lentamente.
Selina se movía ligeramente junto a Calius, tratando de acercarse a Kaya.
Kaede en todo momento estaba por activar su carta, pero seguía sin hacerlo.
Kira solo observaba su alrededor, esperando algo más interesante.
Yuzuki estaba en posición, en cualquier momento invocaría su carta.
[...]
Nada de esto sirvió, el piso se desmoronó como si de arena se tratase.
Kaya se sorprendió aún más, y se puso algo pensativa ante el vacío.
—”¡tranquilos, estas mazmorras cambian totalmente conforme ellas quiera, cualquier
lugar donde vayamos, será dentro de ella!”
—”¡¿y eso de qué me sirve si voy a caer en la nada, tonta?!” —gritó Selina.
Kira se quejó en silencio.
—”¡trata de decir que siempre habrá un camino, es inevitable, tonta!”
Sorpresivamente, cayeron en un tipo de arena gris.
—”arena...?” —murmuró Yuzuki.
Frente a ellos, emergió un enorme ojo en la oscuridad.
Selina estaba asustada, observándolo con algo de temor oculto.
No hubo palabra, todo era silencio.
—”S-shiro!” —gritó Kaede.
Todos desviaron su mirada al grito.
Shiro estaba siendo tragado por las arenas.
“q-que es esto...? Porque no puedo salir...” Shiro alzaba las manos, nada funcionaba.
Kira trataba de caminar en la arena, su rostro tensado por el esfuerzo.
Abrazó a Shiro, y trató de levantar su cuerpo, no resultó.
—”Kaya, ¡¿dijiste que todo esto tiene una salida, ¿no?!”
—”¡s-sí, pero...!”
—”¡entonces tal vez la salida esté debajo, no hay más sitio!”
Kira se dejó caer sorpresivamente junto a Shiro bajo la arena, Yuzuki y Kaede fueron las
primeras en seguirles hacia abajo.
Selina empezó a dudar unos momentos, jugando con los dedos de su mano.
—”este... ¿qué debería...?”
Calius le tomó la mano, con la mirada tranquila.
—”vamos”
—”e-eh?!”
Ambos fueron directamente hacia abajo.
Kaya se quedó sola, suspirando y sin más opción, se dejó caer.
[...]
Al sobrepasar la arena, todo cambió en un instante, la mazmorra de Mimic no seguiría
las lógicas de la física.
Selina caía entre chillidos, finalmente tocando el suelo, suspiró de alivio y se arrodilló.
—”que alguien me recuerde nunca volver a hacerle caso a mi tonta guardaespaldas...”
—murmuró mientras temblaba observando el suelo plateado.
Arriba de ella, alguien se gritaba como si disfrutara la caída.
Ella cayó encima de Selina, soltando un gran quejido molesto.
—”¡K-kaede, eres demasiado tonta, quítate!”
Kaede se paró y observó su alrededor, estaba todo oscuro.
—”y Shiro...?” —murmuró Kaede algo pensativa tratando de ver algo en la oscuridad.
Selina se levantó del suelo lentamente, limpiándose las piernas.
—”ni idea... Calius tampoco está por aq-”
[...]
—”Calius...?” —murmuró Selina observando a la oscuridad que la rodeaba.
Kaede le observó de reojo, atontando la mirada.
—”¿eres tonta? Ahí no hay nadi-”
—”Kaede... Kaede...” —murmuraba la voz de Shiro por alguna parte de la sala con un
tono apagado.
—”¡¿S-shiro?!”
Selina se acercó a la oscuridad, arrodillándose algo alterada.
—”K-kaede, tiene que ayudarme, Calius se siente mal...”
—”no... Shiro me está llamando...”
Kaede que estaba por dar un paso dentro de la oscuridad, se lo pensó dos veces.
[...]
En un leve impulso, se acercó rápidamente a Selina, tomándola de la mano antes de
que entrara a la oscuridad.
—”eh?”
Selina se tambaleó, estuvo por tratar de dar nuevamente un paso, pero...
Una especie de filo negro pasó frente a ella, este tomó un leve brillo azul.
—”Calius...?” —murmuró Selina levemente atónita.
De las sombras, salió un cuerpo totalmente gris, pero su forma era totalmente idéntica
a Calius, hasta la mirada.
—”E-eh...?” Selina dio un paso atrás.
Kaede no dudó, su mano derecha invocó sutilmente su carta abismal azul, Selina se
alteró ante ello.
—”¡no tomes decisiones precipitadas, tal vez está poseído o algo peo-” —balbuceó
Selina, siendo interrumpida.
—”¡yo no lo creo, concéntrate!”
Kaede lanzó en un movimiento rápido su carta.
Sin que Selina se diera cuenta, nuevamente ese filo oscuro estaba por atravesarla,
pero la carta de Kaede resultó en una doble disolvión que causó el leve choque.
Selina se enojó un poco e invocó su carta en el aire para sacar su rifle hecho de éter.
—”como se atreven a copiarlo...”
Selina alzó su arma hacia la copia.
Kaede daba leves pasos a los lados, moviendo la mano con la que no sostenía la carta,
tratando de mantenerse activa.
El clon de Calius se quedó totalmente quieto, observando a Selina a los ojos.
Selina no dudaba, apuntaba con su arma en la mano derecha al clon, sin apartar la
mirada, habló:
—”Kaede, una pregunta...”
Kaede observó de reojo su alrededor.
—”¿qué pasa...?”
—”si hay una copia de Calius, y sentí su presencia... no habrá una de Shiro?”
Kaede se tensó un momento, al darse cuenta, abrió los ojos de más y se puso a
observar cualquier punto ciego en todo momento.
En un movimiento de instinto, Selina finalmente apretó el gatillo, soltando una leve
bala de éter.
El clon de Calius simplemente invocó una carta negra y gris, como si estuviera
caducada, bloqueó la bala hecha de éter como si nada.
Selina se impulsó hacia él con algo de enojo, alzando la pierna derecha, tratando de
patear su cabeza.
El clon, sin expresión, alzó la mano derecha y bloqueó con el hombro, con la mano libre
elevando su pistola que parecía ser parte de su cuerpo, disparó una bala de éter.
Selina por instinto retrocedió mientras bloqueaba el tiro con su propia arma, el sonido
de la bala chocando contra su arma llenó la sala, Kaede se impulsó.
Con una cara decidida, alzó el puño hacia el clon, este desviando con los codos, Kaede
empezó a tratar de golpearlo constantemente, cada intento era un desvío o esquive
que el clon lograba.
Kaede dio un leve salto y trató de patear el costado del clon.
Nuevamente sin lograrlo, el clon desvió el cuerpo hacia atrás.
[...]
Kaede solo podía pelear físicamente, no tenía suficiente éter para hacer más de 2
ataques fuertes.
Retrocedió unos pasos, y trató de estirar sus brazos para mantenerse firme.
El clon de Calius tenía la mirada apagada, observando directamente a Kaede.
—”¿qué se supone que eres...” —murmuró Selina a unos metros, sin más, elevó el arma
con una mano.
Empezó a disparar.
Cada bala pasaba, una por una.
El avanzaba paso a paso, su pistola viscosa desviaba cada bala, y a veces movía
ligeramente el cuerpo para esquivar una.
Paró de disparar.
En ese momento, Kaede se impulsó nuevamente con ganas renovadas.
Elevó el puño, el clon lo desvió.
Trató de golpearlo de distintas maneras, ninguna resultando.
Avanzaba y avanzaba hacia él, tratando de acertar un golpe mientras no cedía ante él.
El clon se dedicaba a simplemente desviar o esquivar los ataques de Kaede.
Esta algo irritada, invocó su carta, estirándola y soltándola, su carta abismal azul
empezó a brillar frente a la copia, explotando frente a ella.
Su alrededor se llenó de humo, el cual se desvió al instante por otra explosión, la carta
del clon hizo efecto y reaccionó ante la carta de Kaede, desviando el ataque con
facilidad.
Kaede se sorprendió y apretó los puños.
—”no puse el suficiente éter...? Ahora que lo pienso, tal vez ni siquiera pueda hacer un
ataque más...”
El clon de Calius apuntó su arma hacia Kaede, y su carta vacía hacia Selina.
Selina seguía apuntándole, se sorprendió ligeramente por unos momentos, pero
después decidió orgullosamente mientras elevaba la mirada:
—”por fin piensas atacar de verdad, basura?”
El clon ni siquiera le puso total atención, Kaede se movía ligeramente lado a lado,
manteniendo la energía.
—”trata de atacarnos a ambas... qué ambicioso...”
La carta viajó totalmente por voluntad propia, sorprendiendo a Kaede.
Retrocediendo, usó su antebrazo para desviarla un instante, siguió retrocediendo ante
la presión.
Se elevó en el suelo y pateó la carta a lo lejos, asestando el golpe.
La carta viajó hasta entre Selina y el clon, explotando en la pared cercana tras ellos.
Selina apuntaba a él, y él apuntaba hacia Selina.
[...]
—”¿se supone que debo esperar? Mi hermano real sería más directo en estas
situaciones... ¡solo eres una copia barata!”
Selina se impulsó hacia él, sorprendiendo a la copia por primera vez.
Selina la pateó, acertando el ataque por primera vez.
Ella no desperdició la oportunidad, se movió velozmente hacia él, pateándolo con furia
contra la pared.
—”¡copia barata!” —gritó con orgullo.
Rocas caían cerca de ella ante tal impacto contra la pared, al tenerlo acorralado, no
desperdició tal oportunidad.
Elevó su arma, pero no solo eso: en el aire, salieron aproximadamente nueve rifles
más, pero hechos puramente de éter, cada uno de ellos disparó agresivamente hacia la
sombra, todo el tiempo resonando el ruido de las balas, asemejándose a una
metralleta.
—”¡muere, muere, muere, copia estúpida!”
Finalmente, el silencio reinó cuando hizo desaparecer todo ese alboroto, suspirando y
estirando los brazos.
—”¿qué te parece, Kaede? Lo hice bien, ¿no? ... ¿Kaede?”
Kaede estaba cerca de la pared, observando algo que no comprendía del todo.
—”este... mira, Selina”
En la esquina de la sala, un clon de Shiro se hacía bolita mientras sollozaba,
simplemente estando ahí.
—”¿qué se supone que es esto...?” —murmuró Selina con arrogancia.
Directa y sencilla, Selina disparó sin piedad al clon, acabándolo.
Kaede no reaccionó, desvió la mirada.
Selina sonreía ligeramente mientras guardaba su rifle en su carta.
—”bien... apuesto que abrí una salida con todo ese desastre, ¿vamos?”
Dijo mientras se acercaba a los escombros y al polvo.
—”si...” —murmuró Kaede, acercándose a Selina.
[...]
En otra parte, ella estaba muy nerviosa y alterada, escondiéndose contra unos
escombros y tratando de pensar en voz alta, saliendo solo balbuceos.
—”veamos... el enemigo es fuerte, y... este... no me coordino bien con él... este...”
La elfa observó entre los escombros.
Un cuerpo humano que no se podía analizar estaba bajo un manto blanco, bajo este
saliendo tentáculos blancos que amenazaban a Calius.
Este tenía una mirada tensa, retrocediendo y tratando de disparar hacia el manto.
Kaya saltó entre los escombros, lanzando su carta maho multicolor.
Está impactando contra la mujer del velo, la explosión se convirtió en un leve torbellino
que se llenó de fuego.
—”tantas combinaciones en un mismo ataque...” —murmuró Calius sin bajar la guardia.
Kaya se posicionó a su lado, tratando de parecer confiada y no nerviosa.
—”l-lo ayudaré, señor Calius”
Please sign in to leave a comment.