Chapter 10:
El Reino de las Garras: Cuarta crónica, Batalla del Crepúsculo - Volumen 4
Parte 1
Ya habían pasado algunos días. Ahora mismo, Alistair y compañía, habían montado un campamento a pocos kilómetros de la frontera del reino del Desierto con el reino de Espinas.
- Al parecer la frontera está bien resguardada por soldados de espinas y desierto por igual, será complicado pasar sin parecer sospechoso.
Estas palabras venían de Johan, que tenía un telescopio que trajo de su ciudad natal junto con lo poco que pudo recoger antes de su partida.
- Era obvio que algo así pasaría, después de todo el camino se hizo muy fácil estos días, yendo de ciudad en ciudad, consiguiendo dinero para sobrevivir haciendo pequeños recados como encontrar el gato de una señora adinerada o atrapar una banda de ladrones que cobraban por cruzar un puente sobre un rio…
Aunque era Alistair el que decía esto, no parecía muy inconforme, al menos eso le pareció a Nilo mientras lo observaba.
Alistair continúo.
- Pero no era del todo malo, cuando acabe todo esto, quizás me dedique a eso, trabajar ayudando a todos mientras recorro el mundo, lugares que nadie haya visto, personas que nunca haya conocido, más allá de los 8 reinos, algo que jamás haya visto.
Nilo no pudo evitar reír a lo que Alistair se sonrojo y le reprocho.
- Hablo enserio, maldición.
- Tranquilo soñador, primero debemos ocuparnos de cruzar la frontera.
Johan parecía particularmente irritado el día de hoy.
Alistair trepo sobre una roca que tenía el ángulo perfecto para ver la frontera en la lejanía.
Se podían ver al menos unos 20 soldados con las armaduras características del reino del desierto, unas armaduras de acero, y algunos poseían yelmos y otros cubrían sus rostros con turbantes.
No se veían dragones en las cercanías, al menos no los que volaban, pero si logro ver un par de dragones tanques que arrastraban unas carretas con lo que parecían ser provisiones para la guardia.
Se podía asumir que aunque cruzaran el área de los soldados del Reino del Desierto, unos kilómetros más adelante los esperarían los del Reino de Espinas, eventualmente habría un problema. Pero su lograban cruzar las dos barreras de soldados, entonces…
Aquellas criaturas llamadas ‘’Dragones tanques’’ eran una subespecie de los Drakes, muchos más robustos y menos agiles, pero eran útiles en las batallas para transportar grandes cargamentos o armas pesadas como cañones. Pero los dragones tanques no eran un problema, generalmente eran animales pacíficos, aquí el problema claramente eran las decenas de soldados. ¿Cómo se suponía que debían afrontarlos?
Alistair recordó algo, algo muy importante, algo que había hecho parte de gran parte de su vida, y con esto en mente, bajo rápidamente de la enorme roca.
- Tengo una idea, es arriesgada, pero debemos intentarlo.
Nilo y Johan estaban confundidos ante el cambio de perspectiva de Alistair.
- Pero debemos volver a la ciudad más cercana.
Parte 2
La noche había caído.
En una de las tiendas ubicadas en la frontera con el reino de Espinas, se encontraba un capitán del reino del Desierto, estaba leyendo unos documentos en su escritorio de madera vieja a medias luces de una desgastada vela.
- Según nuestro espía, el ‘’Culto del Dragón’’ planea hacer su movimiento pronto.
El capitán aun sentado miro de reojo al soldado que le daba la información.
- Así que el Culto del Dragón…
El capitán continuaba leyendo los documentos con gran serenidad, luego trago un poco de saliva y le respondió a su subordinado.
- ¿Sabemos cuál es su objetivo?
- No realmente, más allá de sus creencias religiosas de resucitar a Ladón, no tenemos idea alguna, solo sabemos que planean dar un gran golpe pronto.
El capitán chasqueo los dientes.
- Definitivamente es un fastidio, por un lado tenemos al grupo terrorista conocido como los ‘’Cazadores’’ y también a estos fanáticos religiosos. Creo que debo retirarme pronto.
El soldado se sorprendió ante las últimas declaraciones de su capitán.
- No me mires así, es broma, no planeo retirarme, no pronto al menos.
El soldado dio un leve respiro.
- Por ahora, ve al campamento del reino de Espinas que está más adelante. Ve con unos 3 soldados más que te acompañen.
El soldado se paró firme y dio una señal de subordinación y con una media vuelta, salió de la tienda.
El capitán apoyo su barbilla contra sus dos manos que se encontraban entrelazadas.
- (Definitivamente será un problema)
Parte 3
Ya había pasado un día completo, Nilo y Johan se encontraban afuera de una vieja posada, estaban esperando a Alistair que se había ido muy temprano sin dar mayor explicación.
Johan estaba particularmente irritado.
- ¿Qué mierda piensa? Haciéndonos esperar todo el día, espero que tenga un buen plan para cruzar la frontera.
- Calma, calma. Confía en Alistair, él es muy inteligente, me ha salvado en varias ocasiones, es muy fuerte.
Johan se irrito aún más al escuchar las palabras de Nilo.
- Espero que lo que dices sea verdad, el no parece alguien muy confiable, un día hará que nos maten, enserio.
El sol se estaba ocultando.
A lo lejos se podían escuchar unos gritos.
- ¡Oigan! ¡Oigan!
Nilo y Johan voltearon a mirar en dirección de los gritos, y lo vieron, era Alistair con una cara emocionada.
- ¡Lo logre!
Johan y Nilo estaban claramente confundidos ante las palabras emocionadas de Alistair.
- Logre que un grupo de comerciantes accedieran a llevarnos en su caravana hacia el reino de Espinas. Bueno no van a la capital, pero al menos podremos cruzar la frontera sin problemas.
- ¡Eso es genial Ali! ¡Sabía que encontrarías una solución!
Johan solo pudo mirar de reojo sin decir una palabra.
Alistair saco 3 gabardinas de un bolso que tenía y se los repartió a los dos.
- Usemos esto para no llamar mucho la atención.
Parte 4
Una vez los tres se habían puesto las gabardinas, fueron guiados por Alistair hasta la caravana de comerciantes que los iban a ayudar a cruzar la frontera.
A las afueras de la ciudad se encontraron con una anciana que era la líder de la caravana de comerciantes.
La anciana se llama Belldere, accedió a llevarlos como ayudantes ya que ella conocía a los padres adoptivos de Alistair en su época de comerciantes, incluso estaba sorprendida de que este se hubiera convertido en un joven tan guapo.
Una vez les presentaron a toda la caravana, se fueron muy alegres todo el camino desértico, cantando canciones, compartiendo comida y contándose sus cosas personales, era un ambiente muy ameno.
El camino hasta la frontera solo tomo algunas horas ya que la ciudad en la que se alojaban era relativamente cercana. La noche apenas había iniciado y ya habían llegado a la frontera entre el reino del Desierto y el de Espinas.
Un soldado del Desierto hablo con la anciana Belldere y luego paso a inspeccionar todas las carretas de la caravana con antorcha en mano, aunque el soldado se quedó mirando por un momento al trio de polizontes, realmente no le dio importancia y siguió su inspección.
Luego de un rato bastante largo y una inspección metódica a fondo de toda la mercancía que transportaban, el soldado del Desierto dio una señal a sus compañeros que se encontraban a la distancia para que los dejaran seguir.
La caravana empezó a avanzar lentamente, incluso una carreta era empujada por Akutah que fue disfrazado como un ‘’dragón tanque’’ para no causar sospechas y pensaran que solo era un drake de carga.
- Les dije que no sería un problema.
Alistair se sentía muy orgulloso de su gran logro a lo que Nilo lo felicito e incluso Johan le dio una mirada aprobatoria.
Johan se recostó sobre un costal de trigo mientras observaba la luna llena. Pero vio una figura pasar rápidamente bloqueando la luz lunar.
Johan pensó que había sido simplemente un ave o algún insecto e incluso una alucinación suya, quizás por el sueño, pero antes de que tuviera tiempo de sacar una conclusión, vio como unas carrozas del ejército del Desierto como volaban sobre la caravana y caían destrozadas en el suelo.
Unos enormes gusanos conocidos como gusanos de arena que eran insectos que habían desarrollado gran tamaño por el ambiente en el que crecieron.
Ahora estos enormes gusanos de arena estaban atacando la base militar, pero no era un evento fortuito, estos gusanos ahora se veían con mejor cara, lo que debería ser su piel brillaba a la luz lunar, pero no era su piel exactamente, estos insectos colosales presumían de llevar unas armaduras de acero negro y sobre ellos, unos jinetes que controlaban sus movimientos.
Si unos gusanos de arena salvajes eran un problema en este vasto desierto, ahora eran una manada de estos controlados por la ambición humana.
La caravana de comerciantes se detuvo y Belldere a todo pulmón, ordeno a sus compañeros que buscaran refugio lo más rápido posible. Alistair se puso de pie rápidamente y les pidió a Nilo y Johan que hicieran lo mismo que los comerciantes, a lo que Nilo rápidamente busco un lugar para ocultarse, pero Johan bajo de la carroza y desenfundo su espada.
Alistair ignoro el accionar de Johan y grito a todo pulmón por su dragón que hasta hace un momento hacía de animal de carga.
- ¡AKUTAH!
El dragón purpura rompió su disfraz que con tanto esmero habían hecho los comerciantes para ocultarlo y emprendió vuelo subiendo rápidamente a Alistair a su lomo.
- No sé qué está pasando Akutah, pero vamos por ellos.
-
Alistair también desenfundo su espada mientras se encontraba de pie en el lomo del dragón purpura.
La batalla había comenzado.
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