Entre ruinas flotantes y alas manchadas de sangre, un joven luchaba contra aquello que jamás debió alzarse. Su voluntad sostenía el firmamento… hasta que un decreto descendió desde más allá de las estrellas.
En un instante, lo perdió todo.
Su lugar. Su nombre. Su luz.
Arrojado al vacío, cayó lejos del cielo.
Cuando despertó, ya no tenía alas.
Solo recuerdos fragmentados, sueños teñidos de rojo… y una estrella rota latiendo en su interior.
Mientras el cielo comienza a resquebrajarse en silencio, Kagayaku abre los ojos en un mundo que nunca conoció.
La tierra.
Y sin saberlo, su caída marcará el inicio de un viaje donde el destino, la memoria y el cosmos volverán a cruzarse.