Chapter 67:

CAPITULO 6 PARTE 9: “una reunión delicada”

Cronicas de Rigel


Shiro estaba tenso. Por fin había escuchado ese nombre: “Mimic”. Al final, la reunión se aplazó para el día siguiente, y él se preparaba para dormir.

Se recostó en la cama, bostezando y estirándose, tratando de relajarse. La puerta de su cuarto se abrió, y Shiro se levantó rápidamente. Su sobresalto duró apenas un instante; al segundo siguiente ya estaba calmado.

Kaede estaba allí, con su ropa negra suelta de dormir de siempre. Se le notaba algo apenada por un momento; suspiró pesadamente, luego sonrió ligeramente y observó a Shiro.

—“Este… ¿ya te vas a dormir?” —dijo ladeando la cabeza.

—“Sí...” —murmuró Shiro.

—“Solo quería decirte que… espero que podamos entrenar… tal vez pasado mañana.”

Shiro se sorprendió ligeramente. Sintió una presión en el pecho, pero no era desagradable.

—“Sí… está bien, no me molesta.”

—“Entiendo… gracias.”

Kaede intentó sonreírle como siempre. Sin más, cerró la puerta y se retiró.

Shiro se quedó mirando por la ventana, pensativo.

“Mimic…”
La palabra que Alma Rigel le había dejado.
“Posiblemente mañana pase algo… debería dormir para confirmarlo.”

Se recostó, apoyando la mejilla en la almohada. Una sensación de tranquilidad lo envolvió y, sin más, se durmió sin problemas.

Shiro no recordaba que las mañanas fueran tan pesadas. Un ruido exterior resultaba molesto; normalmente, las épocas de nieve eran más alegres o relajadas, ¿no?

Fuera de su habitación, Kira estaba medio sonámbula, fuera del baño con una toalla en mano. Intentó hablar con respeto, aunque su tono resultó pesado.

—“Señorita Selina… ¿se puede saber qué tanto tarda en la ducha? Aquí muchos queremos estar listos para la primera reunión importante del Departamento 9.”

Selina respondió desde dentro de la ducha, algo nerviosa.

—“L-lo sé perfectamente, pero… ¡¿podrías traerme una toalla limpia?!”

Kira suspiró, mirando de reojo la puerta.

—“Sí, sí…”

Caminó por el pasillo hasta la sala, donde se encontró con Yuzuki peinando a Mizuki. Mizuki estaba sentada en el suelo, bebiendo café mientras leía un informe en una tableta.

—“¿Es una niña…?” —murmuró Kira.

—“Está ocupada, es comprensible.” —respondió Yuzuki.

Kira siguió caminando y encontró una toalla blanca recién sacada cerca de la cocina.

—“Nunca entenderé por qué guardamos las toallas aquí…”

Se dirigió al pasillo para llegar a la puerta de la ducha. Al tocarla, la puerta se abrió… y no había nadie, solo la ducha recién utilizada.

—“Esta niña… ¿qué pretendía?” —murmuró Kira mientras entraba, lista para prepararse.

Aproximadamente a las 10:00 a.m., todo el Departamento 9 caminaba por un pasillo. Shiro iba de último, al lado de la ventana.

“Tantos edificios… nunca lo vi. ¿Será nuevo o simplemente no lo usan?” pensó, observando los edificios lejanos.

Mizuki iba adelante. Al llegar a una puerta específica, la abrió y permitió que todos entraran. Una gran mesa alargada y una pantalla negra los esperaba.

—“Siéntense donde quieran, honestamente no me importa.” —dijo Mizuki, con las manos escondidas en los bolsillos de su bata blanca.

Poco a poco todos tomaron asiento: Kaya cerca de la pantalla, Selina a su lado, Calius también. Kaede frente a Kaya, Shiro frente a Selina, y Kira frente a Calius, observando pensativa al peli azul.

—“Señor Calius… ¿usted se bañó?”

Calius levantó ligeramente la mirada vacía.

—“Ah, sí.”

—“¿En serio? Nunca te vi salir o entrar del baño…”

Las luces se apagaron y Yuzuki aplaudió. La pantalla se encendió, mostrando una inmensa estructura negra con bordes plateados, más grande que cualquier edificio promedio de Solarin.

Shiro la reconoció al instante: todo se conectaba, debía estar atento.

Mizuki se plantó frente a la mesa, y Yuzuki se puso a su lado, cruzada de brazos.

—“Bien… esta es la primera reunión oficial del Departamento 9. Les seré directa: si fallamos esta misión, probablemente disuelvan el equipo.”

Todos guardaron silencio. Kaede golpeó la mesa, como si solo intentara divertirse.

—“¡Imposible! ¡¿Por qué?!”

—“Kaede, esto es serio. De momento haz silencio y compórtate… escucha.” —Yuzuki alzó un poco la voz.

Kaede se sentó y trató de centrarse. Mizuki los observó de reojo y suspiró.

—“Nuestra próxima misión consistirá en viajar al desierto y llegar a una mazmorra que hasta ahora estaba bloqueada. Pero…”

Mizuki miró de reojo a Yuzuki, quien continuó:

—“En mi último encargo se me solicitó ir allí, y tras una pelea, el sello de algún modo se sometió a sí mismo. La entrada ahora está expuesta.”

Kaya levantó la mano:

—“¿Puedo preguntar qué viste cuando el sello se abrió?”

Yuzuki se sorprendió ligeramente:

—“Pues… en un abrir y cerrar de ojos, la estructura cambió y derribó su propio sello.”

—“En fin, más tarde haremos preguntas y respuestas. Por ahora, centrémonos en la misión. Dentro de la mazmorra, casi todo es desconocido; los conocimientos datan de hace 30 o 40 años, antes de que fuera sellada.”

Shiro se tensó ante la información, recordando el mal sueño. Kira lo notó y trató de calmarlo poniendo la mano sobre su muslo discretamente. Shiro solo se tensó más, nervioso.

Kaede, de forma inocente, puso su mano en el otro muslo de Shiro, tratando de animarlo. Selina observaba, con una mezcla de nerviosismo y ligera sonrisa, sin entender la escena del todo.

—“Lo que hay dentro es casi todo desconocido. Solo sabemos tres cosas:”

—“Primero, la mazmorra puede cambiar su estructura en tiempo real, sin preparación.”

—“Segundo, dentro hay una criatura llamada Mimic.”

Yuzuki presionó un botón y la pantalla mostró una criatura distorsionada y negra.

—“Sé que no es la mejor foto, pero es todo lo que hay. Antes que tengan dudas: no sabemos qué hace exactamente ese monstruo.”

—“Tercero, se supone que dentro hay un cuerpo encerrado. Los superiores quieren que lo recuperemos sí o sí; no sabemos cómo es, ni dónde está, ni si aún existe, pero si existe, lo quieren.”

Yuzuki notó la mirada nerviosa de Shiro, pero no dijo nada.

—“Básicamente, una operación peligrosa con información casi nula. ¿Quejas?”

Kaya levantó la mano, emocionada:

—“¿Cuál es el plan?”

—“¿Plan?” —murmuró Mizuki.

—“E-este… ¿no hay uno? ¿Esto fue todo?”

Mizuki tomó la taza de café de la mesita junto a la pantalla y sorbió.

—“No podemos hacer un plan sin mucha información. Además… Yuzuki, Kira y Kaya tienen un nivel alto en combate, no se preocupen. Los demás irán de apoyo: Calius y Selina distraerán a posibles enemigos mientras ellas se encargan de Mimic. Y ustedes dos…”

Mizuki miró a Kaede y Shiro unos segundos:

—“Ya veremos qué surge. Kaede no sigue planes… veremos qué pasa.”

Selina se inclinó ligeramente hacia la mesa:

—“Entonces… no hay más información.”

—“Eso es todo. La operación será en tres días, tiempo suficiente para descansar y prepararse en todos los aspectos. Así que… empecemos desde ya.”

Chaos
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